Empresarios de México creen que la posible cancelación del aeropuerto podría ocasionar la formación de paneles de controversia internacional en algunos tratados comerciales firmados por el país. Foto de archivo.

Moisés Kalach, el empresario que encabezó al sector privado mexicano en las negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), dijo que un grupo de empresas originarias de Canadá, Estados Unidos y Europa lo consultaron para conocer si una posible cancelación del proyecto para construir el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) podría implicar una violación del acuerdo comercial norteamericano.

     El empresario, que preside y dirige la empresa de textiles Kaltex, dijo que es difícil saber cuál será el alcance de una posible cancelación del NAIM, porque depende del trato que el próximo gobierno le dé a los contratos en caso de rescindirlos, pero sí podría implicar el riesgo que algunas firmas acudan a los paneles de solución de controversias que México aceptó en el TLCAN para proteger a los inversionistas extranjeros.

     “Es posible y repito la palabra posible, o se podrían estar violando disciplinas y cláusulas de los tratados internacionales, si se cancelan los contratos del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México”, dijo Kalach, en una conferencia telefónica con periodistas. “Digo la palabra podría y la subrayo varias veces, porque hoy son contratos que están vigentes y no sabemos cómo cambiarían sus condiciones, pero el estudio que tenemos es que sí se podrían estar violando esos tratados”.

     El representante de los empresarios nacionales en la negociación del nuevo pacto comercial norteamericano no reveló cuáles fueron las compañías que se acercaron a realizar las consultas, pero sí dijo que las involucradas tenían operaciones en Norteamérica.

     No obstante, se sabe que la firma de origen español Aldesa participa en la construcción de la torre de control del NAIM en Texcoco, mientras que las españolas Acciona Infraestructura y FCC Construcción --que es controlada por el empresario mexicano Carlos Slim-- tienen contratos en la edificación del edificio terminal.

     Así, en caso que estas empresas u otras resulten afectadas, podrían poner una inconformidad ante los mecanismos de solución de controversias de algunos tratados firmados por México.

      “Podrían derivar, de nuevo, podrían derivar en que se soliciten paneles revisiones de algunas cláusulas de los tratados”, dijo Kalach en la conferencia. “Es un tema que nos preocupa, que creemos que hay que atender”.

     De acuerdo con las reglas vigentes del TLCAN, el capítulo que protege las inversiones de extranjeros en Norteamérica es el número 11.

    El futuro de esa obra estará determinado por la consulta que ordenó Andrés Manuel López Obrador, el presidente electo de México, a partir de hoy y hasta el domingo 28 de octubre, para conocer si la ciudadanía apoya suspender la construcción del NAIM en Texcoco y, en su lugar, prefiere construir dos pistas comerciales en la base militar aérea de Santa Lucía.

     López Obrador, sin embargo, ha dicho en varias ocasiones que el pago para los inversionistas que compraron los bonos que emitió el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México para financiar la obra está garantizado con el pago de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA).

     Además, el presidente electo dijo que las empresas que pudieran perder los contratos en Texcoco serán indemnizadas e incluso podrían ser invitadas a participar de una eventual construcción del aeropuerto de Santa Lucía.

 

    

 

 



Fecha de publicación: 25/10/2018